Lo que a continuación relataré es algo que realmente me ha
ocurrido.
Hay algo súper raro que me ocurrió durante algún tiempo más o menos de los 5 a los 7 años
aproximadamente: soñaba y sabía que era un sueño y le cambiaba de sueño a
conveniencia. Soñaba cualquier cosa y sabía que estaba dentro de un sueño, se
me hacían cosas tan irreales que sabía que no podía ser cierto. Cuando un sueño
me aburría le cambiaba de sueño como si le cambiara de canal a la TV, solo que
yo dentro del sueño cerraba fuerte los ojos, muy fuerte y al abrirlos aparecía
en otro sueño.
Cuando perdí ese poder lo recuerdo muy bien. Estaba soñando
que estaba en mi cama pero no estaba en mi cuarto sino en un jardín debajo de
un gran nogal en casa de mis abuelos, era de noche pero había una claridad de
luz como de luna llena, me pareció algo raro, aburrido, aunque una escena
interesante, decidí cambiarme de sueño. Entonces cerré los ojos fuertemente y
al abrirlos aparecí en una calle estrecha empedrada, me recordaba a Taxco porque
estaba inclinada y yo iba de subida; tenía una chamarra de piel negra. Oía como
la piel hacia ruido al ir caminando, como si fuese de esas gruesas de ternera,
no había nada más, me aburrió y decidí cambiar de sueño.
Entonces aparecí en un claro de unos 200 metros cuadrados en
medio de un bosque, era de noche y había un poco de niebla, pero lo
sorprendente estaba delante de mí: algo similar a una nave alíen con una
escalera desplegada a unos 5 metros, como esperando a que subiera. Obviamente subí,
sabía era un sueño, aunque ahora a veces lo dudo, ya arriba la cosa se puso
interesante. Vi mucha niebla en el piso de la nave, había una luz azulada alrededor,
veía algo como unas ventanas o luces entre amarillas y blancas en las paredes.
Todavía no pensaba en entrar más cuando vi que se acercaron unos seres muy
similares a los aliens grises, bajitos (aunque estaban ligeramente más altos
por mi edad) con una gran cabeza, ojos grandes y negros.
Primero era uno luego otro y se me acercaron, pusieron sus
manos en mi espalda y me empujaban ligeramente para que entrara más a la nave,
cosa que me impactó, sentí algo muy raro. No quise moverme de allí. Al instante aparecieron otros y ya eran 4 aliens tratando
de que entrara, eran amables pero su cara y el silencio me incomodo lo suficiente
como para cambiarle de sueño. Cerré fuerte los ojos y al abrirlos yo seguía allí
mismo, intente de nuevo con temor, porque eso nunca me había pasado, siempre
podía cambiar de sueño. Lo intente desesperadamente no sé cuantas veces más, no pude, hasta que desperté
agitado y sudando en mi cama. Fue algo tan real y me sentí impotente. Supongo es algo
similar a cuando se te sube el muerto. Yo me subí a algo alien y no podía bajar.
Esa fue la última vez que pude cambiar de sueño. Y el soñar
algo y estar consciente de que estas soñando me ha pasado ya muy poco, casi
nunca. No sé exactamente que haya sido.
Me interesa mucho la ciencia, prácticamente soy agnóstico aunque tengo la herencia
católica, algo tendré que hacer con esa herencia. Pero siempre habrá espacio
para dudar y estar abiertos a posibles respuestas a cosas que a veces ni la
ciencia se explica.
Arturo Morán Hdez.



